De los rotos harapos que vestían,

Pues sus tiernos cadáveres pedazos

Los guardias negros de Muley hacían,

Y con horror de los maternos ojos

Quedaban insepultos sus despojos.

La mora multitud, aunque villana

Civilizada, á compasión movida,

Del Rey maldijo la impiedad tirana y

En odio la alegría convertida.

Circundó á la feroz guardia africana