Dijo:—«Sí, la verdad está perenne:

»La aparición..... Alhama..... ¡todo es cierto¡

»¡Y él libre ya!—¡Confúndale el abismo!

«¡Más valiera al nacer haberle muerto!»

Y aquí el Rey, humillando la cabeza,

Prosiguió con hondísima tristeza:

«¿Conque el cielo y la tierra se han unido

»En contra mía por tan varios modos?»

Mas irguiéndola al punto con fiereza,

Dijo:—«Mas no dirán que me he rendido: