Recuerdo de los blancos alminares

De Damasco y esbelto cual seguro,

Dominando alamedas seculares

De frescas sombras y de ambiente puro,

Se alza un torreoncillo de arabesco

Estilo, aéreo, blanco y pintoresco.

Su cabeza gentil no se levanta

Coronada de sólidas almenas,

Ni su robusta construcción espanta

Con aspilleras de espingardas llenas.