Colocando su cabeza,

Contemplaba con tristeza

Su rostro franco y leal,

Que empezaba en el reposo

De su fatigado sueño

Á adquirir un torvo ceño

Que no le era natural.

«¿Qué hará? ¿Dónde irá? (decía

»La pobre niña) ¿Qué afanes

»Más propios para gañanes