La voz de Aixa resonó.
—«Abre»—en su imperioso tono
Dijo con alguno hablando:
Y ante ella el portón girando,
Pareció bajo el dintel.
Ante su rostro severo
Calló Moraima, inclinándose,
Y fué á hacerla, prosternándose,
Larga zalema Kaël.
Con una antorcha un esclavo