»Pese el sangriento Muley.
»Encrespa, pues, tu flotante
»Melena rubia, leona
»Real, porque tu tierno infante
»Es desde hoy hijo de un Rey.»
Dijo, y comprendiólo todo
Moraima en aquel momento:
Mas aunque libre y contento
Dentro su pecho saltó
Su corazón, ante el vano