»Á mi esposo Abú-Abdil?»

Miróla Aixa como un águila

Mira, dejándola ir viva,

Á una alondra fugitiva

Que encuentra por su región,

Con esa mirada propia

De los seres colosales

Que á los débiles mortales

Sólo otorgan compasión.

Criaturas fuertes, y almas