Llegó el viejo feroz al pie de Alhama.

La voz de la morisca muchedumbre

La roca estremeció donde se asienta;

Mas Ponce de León, desde la cumbre

La voz oyendo de la grey sedienta

De su sangre leal, la pesadumbre

Para aumentar del árabe y la afrenta,

Elevó las banderas Alhameñas

Al par de sus católicas enseñas.

Al verlas de los muros en la cima