Gritan dando sobre él: ¡muera el tirano!
Desengañado el viejo vengativo
Abandonó su despechada empresa,
Dándose por feliz en salir vivo
Favorecido por la sombra espesa:
Y con veinte jinetes fugitivo
Que aún le seguían, caminó con priesa
Muley hacia los altos alijares
Donde aún tiene Zoraya sus hogares.