Vino la gente de Alburquerque brava

Con ancho escudo y espadón pesado,

Y la Orden militar de Calatrava

Llegó, con su Maestre á la cabeza,

En caballos de indómita fiereza.

Trajo Medinaceli sevillanos

Sobre pintadas yeguas caballeros,

Y el de Ureña jinetes jerezanos

En potros como el céfiro ligeros;

Vinuesa de leales castellanos