De abigarrado y penachudo casco.
Desde el muro hasta la árabe alcazaba,
De los Kalifas oriental palacio,
Córdoba un campamento semejaba,
De sus plazas y calles el espacio
El aparato militar llenaba,
Y de lejos brillar como un topacio
La veían los vecinos montañeses
Alfombrada de auríferos arnases.
Y he aquí que de un balcón que la domina,