Alhama es un peñasco que se halla

Cercado por doquier de plazas moras

Que le tendrán en riesgo á todas horas.

«Mantenerla no pudo vuestro abuelo

San Fernando, Señor, y es necesario

Que para conservar su inútil suelo

Empleéis la mitad de vuestro erario.

Con cinco mil jinetes aún recelo

Que será su destino bien precario,

Porque cada convoy que hasta allí llegue