Escarnio ser de la morisma entera.

No quiera Dios que entre ellos se pregone

Que, del peligro en la ocasión primera,

Ni en Dios ni en nuestro brío fe tenemos.

Ni lo nuestro á guardar nos atrevemos.

»No se hable, pues, de abandonar á Alhama:

Cuando á lidiar mis gentes he traído,

No para empresas sin peligro y fama,

Para las dignas de renombre ha sido:

Auxilio Alhama de su Rey reclama,