III
Dejó Isabel á Alhama guarnecida,
Sus muros y baluartes la repuso,
Y, en templo su mezquita convertida,
Segura guarnición en ella puso.
Á Luis Portocarrero á su salida
Por su alcaide nombró, quien, según uso
De los fronteros jefes castellanos,
Conservarla ó morir juró en sus manos.
El Católico Rey, dejar queriendo