Á los moros señal de aquella entrada,

En sus fronteras con estrago horrendo

Se corrió por su tierra amedrentada,

Y su bizarro ejército metiendo

Por la fecunda vega de Granada,

Incendió mieses, arrasó olivares,

Robó ganados y asoló lugares.

Los moros que estos daños achacaron

Del furioso Muley á la imprudencia,

Partido al punto por Abdil tomaron