Y Rey le proclamaron en su ausencia.

Las tropas de Muley le abandonaron,

El vulgo le mofó con insolencia,

Y á Málaga, frustrada su esperanza,

Huyó por fin sin alcanzar venganza.

Aixa, empero, temiendo la inconstancia

Del pueblo, y conociendo que en el trono

No tendría Abdilá segura estancia

Sino haciendo venir de él en abono

Alguna empresa ó triunfo de importancia