Del bullicioso pueblo los cantares.

Á sus vasallos quiere entretenidos

Tener el nuevo Rey en sus hogares,

Y el mal que sus horóscopos predicen

Cantando olvidan y á su Rey bendicen.

Pero Aixa, que jamás en ilusiones

Se adormeció y á quien la edad avisa

De que las populares ovaciones

Tan efímeras son como la brisa

Que su murmullo trae á sus balcones,