Con desdeñosa y lúgubre sonrisa

Su són escucha, que al rayar el día

Ser puede amotinada vocería.

Todo en la regia cámara reposa:

Ajenos al turbión de los placeres

De la morisca corte voluptuosa,

Aquellos tres tan diferentes seres

Tristes meditan. Á la fin la esposa,

La más inquieta de las dos mujeres,

Dando sin duda al pensamiento giro