Ciego imprudente junto á sí llevando

La fortuna de un Rey de quien los cielos

Abrieron un abismo entre los pasos?

¿Para quién resplandece estrella alguna

Á través de los lóbregos nublados?

Alahuakbar ¡Dios grande! Hacia Lucena

Marcha Aly-Athár de Abú-Abdil al lado.

Va la saña de Dios delante de ellos:

De Santaella y de Aguilar los pastos

Quedan sin hoja verde, y como lluvia