Mas no que vivo en mi centuria creas,
No: enamorado de las sombras, vivo
Como tú en el país de las quimeras.
He venido esta noche á estas mansiones
De soledad y de silencio llenas
Y, aunque tú te creías invisible
Para mí, yo vagar te vi por ellas.
¿Sabes, dulce y quimérica Moraima,
Cuál es la ocupación de mi existencia?
Pues es no más la de contar al mundo