Y vengo á consolártele: no temas.
¡Gracias, hermosa sombra! Ya te veo
Que sobre un rayo de la luna llegas
Á estos escombros que la Alhambra fueron.
¡Ay! ¡sombras sólo en su recinto quedan!
Ven; yo te haré de mi ignorada vida
La misteriosa relación secreta,
Y tú se la dirás á tus hermanas
Cuando al imperio de las sombras vuelvas.
Yo más tarde que tú nací tres siglos: