Calumniada te viste con afrenta

De tu estirpe y virtud, vendida esposa,

Madre apartada de tus hijos, sierva

Más que reina en tu casa, y del más noble

Y más valiente de los padres huérfana;

Pues bien, Moraima, ahora que, fantasma,

Vives con otro sér otra existencia,

En tu vida de sombra, yo, que te amo,

Una vida mejor quiero que tengas.

Tú serás la Sultana de mis cuentos,