Yo en mi laúd lamentaré tus penas,
Enjugaré tus lágrimas con flores
Y regaré tu lecho con esencias;
Te llevaré conmigo á los alcázares
En donde tiene su morada regia
La noble, omnipotente poesía,
Que sobre el mundo soberana impera.
Entonces tomarás, como las auras
De la montaña, transparente aérea