Los ojos con horror fijos en tierra.

«¡Alahuakbar! ¡Dios grande!» exclamó al cabo:

Y de su rostro por la tez morena

Resbalaron dos lágrimas, dos solas:

¡Mas de lava y de hiel dos gotas eran!

VI

Tórtola blanca de azulados ojos,

Perla robada del peñón de Loja,

Flor de la Alhambra, de su bosque ameno