Dijo Aly-Athár al Rey: «Esa trompeta,
Señor, es Italiana: el estandarte
Que traen aquellos otros no le he visto
En batalla jamás: el mundo entero
Creo que viene aquí sobre nosotros.»
¡Alahuakbar! ¡Sultana, estaba escrito!
Cejábamos lidiando, en la esperanza
De unirnos á los nuestros: mas al punto
De mirar hacia atrás, vimos que todos
Huían por los montes, torpemente