El inmenso botín abandonando.
«¡Volved, gritaba el Rey corriendo á ellos,
Volved, desventurados, y á lo menos
Sabed de quién huís.» ¡Voces inútiles!
Otro tambor, doblando en la angostura
Por donde huían, aumentó su miedo
Y dieron como ciervos espantados
Á correr por el valle. ¡Aláh potente!
Obligados á huir los que quedábamos
En rededor del Rey, le circuimos