Y volvimos la espalda, descendiendo

Hasta un angosto paso de la sierra:

Un pelotón de nobles Granadinos,

Caballeros leales que volvían

Á buscar á su Rey, en él hallamos

Protegiendo á los últimos peones

De nuestro bando. El Rey volvió la cara

Al llegar á la cóncava angostura,

Y en un estrecho llano deteniéndose

Nos dijo: «Retirémonos como hombres