Sino el amor feliz, íntimo y tierno,

Memoria y prenda de su amor eterno.

El hombre imbécil, cuya torpe mano

Mancha é impurifica cuanto toca,

Fué el que hizo de un instinto soberano

Una pasión desaforada y loca.

Del hombre ha sido el corazón villano,

Del hombre ha sido la profana boca,

Los que del dón mejor del alto cielo

Han hecho un germen de miseria y duelo.