Del vigía que vela en el rastrillo
Y el centinela puesto en la muralla,
De las móviles armas radia el brillo:
Todo cerrado y barreado se halla;
No hay más que una ventana que no encaje
En la torre feudal del homenaje.
De ella asomado á la robusta reja
Contempla la campiña un prisionero,
Y á su ánima vagar por ella deja,
Dando un solaz mezquino y pasajero