Por su impresión fatídica evocados,
En su febril meditación sentía
Muley, que en sombra y soledad yacía,
Tumultuoso tropel de ya olvidados
Recuerdos asaltar su fantasía,
Donde por siempre los creyó enterrados.
¡Vaporosos recuerdos aflictivos,
Irritados espectros vengativos,
Que en luengos años por la vez primera
Veía con pesar que aun eran vivos,