El rumor de los árboles vecinos
Y de las fuentes del jardín, los trinos
De las aves en ellos anidadas,
Y los lejanos sones campesinos
Que en revoltoso vuelo descarriadas
Allí traían las nocturnas brisas,
De la cóncava bóveda los huecos,
Los arcos, las acústicas cornisas
Poblaban con las voces exhaladas
Por misteriosos y fugaces ecos.