Todos los muebles que la estancia ornaban,

Con extraña ilusión, formas inciertas

Movimiento y fantásticos colores

Á tomar en la sombra comenzaban;

Y empezaba á girar en el vacío

Recinto opaco de la estancia obscura

Ese turbión fascinador y umbrío

De objetos sin color, forma ni nombre,

Que en la superstición ó la pavura

Hacen en las tinieblas ver al hombre.