De su corte, tal vez en la montaña
En bien del hijo y para mal del padre
Acopio hacían de razón y saña.
Recordaba á Abdilá que, cuando niño,
Hermoso como un ángel, le tendía
Sus tiernos brazos, con filial cariño
Su dulce abrazo paternal pidiendo,
Y que él con esquivez le repelía
En su fatal horóscopo creyendo;
Y el niño, su esquivez no comprendiendo,