Su estrella en Isabel miró Castilla.

Dios en la eternidad marcó su hora

De púrpura y de luz con caracteres,

Y esta estrella radió deslumbradora

Orgullo para ser de las mujeres.

De paz y de bonanza precursora,

Ajustó los opuestos pareceres

Y dió fin al rencor y enemistades

Que turbaban sus campos y ciudades.

Isabel, en cuya alma generosa