baja un ángel por todos á darla un beso.

Porque del cielo los moradores,

miéntras los mundos Dios inspecciona,

al noble pueblo que en sí amontona

turbas de pobres trabajadores,

cuyo trabajo con Dios le abona,

como á una vírgen limpia de amores

cuya alma el cuerpo casto abandona,

del huerto Edénico

con lauro y flores