canta á la arrebolada luz matutina,

vestida por capricho de valenciana.

Barcelona es el cráter donde fermenta,

con el hierro fundido y el tufo denso,

el espíritu hermano de la tormenta

que se pasea, de ellas sin tener cuenta,

sobre el móvil abismo del mar inmenso.

Valencia es la Hada núbil de la alegría

que respira de rosa y ámbar esencia;

la Vénus Afroditis del Mediodía,