de quien ver deja ignuda la gallardía
de un pudor algo moro la transparencia.
Barcelona es Minerva ya desarmada;
cuyo manto, que lame la mar bravía
salpicando de perlas su orla murada,
lleva en lugar de armiños y pedrería
la greca de su vuelo y cáuda bordada
con rieles y máquinas de ferrovía,
con espolones, hélices y anclas de Armada.
Valencia, alméa grácil y encantadora,