Y si hay alguno que me envidia el ser autor del Don Juan, ¡ojalá pudiera yo traspasárselo para que gozara en mi lugar las consecuencias de haberlo escrito!

La veracidad de mi opinion sobre esta obra la expresé muy claramente y de todo corazon en las últimas redondillas de las que leí en un beneficio que con él me dió Ducazcal en el teatro Español el año pasado, que inserto aquí para concluir, y por creer que aquí tienen su legítimo puesto y lugar.

En los años que han corrido

desde que yo le escribí,

miéntras que yo envejecí

mi Don Juan no ha envejecido:

Y fama tal por él gozo

que se cree, á lo que parece,

porque Don Juan no envejece,

que yo he de ser siempre mozo: