Vamos, venga usté á la troje
y verá el Don Juan Tenorio.»
Y á mí que lo habia escrito
en la troje me metia;
y allí al paso me salia
mi audaz andaluz precito.
Mas ¡ay de mí, cuál salió!
Lo hacia un indio Otomí
en jerga que el diablo urdió;
tal fué mi Don Juan allí,