Mahometo, rey.

Grimaldo, Bernardo Carpió, Brabonel, príncipes.

Don Aguilar, consejero.

Don Fernández, conde.

Don Rodríguez, capitán.

Dos graciosos.

Los doce pares de Francia, ejércitos moros y ejércitos cristianos.

Después de lo anterior, ni se marcaba época, ni lugar, ni distribución de escena; bien es verdad que, según iba viendo, para maldita la cosa hacían falta tan pequeñísimos detalles.

Llegó por fin la primera noche de ensayo, y aquí te quiero escopeta, con más fruición que si fuese á ocupar una barrera de sombra en día de plaza partida, me posesioné de un banco, en la mismísima del pueblo, que aunque no era de toros lo sería de la Constitución si estuviese en España.

Los ensayos se hacen siempre al aire libre, no solo porque los actores necesitan gran espacio para ejercitarse en el moro-moro, si que también porque es justo que el público en general participe de todos las incidencias del espectáculo.