De Tabaco á Calolbon.—Isla de Catanduanes.—Su situación.—Clima, terreno y productos.—Los primeros misioneros.—Calolbon.—Etimología.—Estadística.—Clero.—Medios para que se aprendiera el español.—Birac.—Su extraña configuración.—Censo civil y eclesiástico—Formaciones auríferas—La bandera y la lengua patria—Bato.—Situación, etimología y estadística.—Puente y balsa.—Perecederas obras.—Viga.—Formas de locomoción.—El gran Cantilamo.—Expedicioncita de recreo.—Los altos plenilunios—El lintiance bicol.—Etimología.—Estadística.—Payo.—Origen de esta palabra.—Censo tributario.—Bagamanot.—Etimología, situación, estadística y temperatura.—Ocupación de aquellos habitantes.—Pandan.—Origen de este nombre.—Productos.—Estadística.—Caramoran.—El por qué de este nombre.—Estadística.—Falta de una cifra.
CAPÍTULO XVII.
La cédula y el tributo.
CAPÍTULO XVIII.
Último rincón de la Iraya.—Manantial de Borogborocan.—Quipia.—Su historia.—Estadística.—Donsol.—Situación.—Censo civil y eclesiástico.—Azcune y Melliza.—Un buen astillero.—Música y escuela.—De Donsol á Pilar.—Límites.—Caserío.—El remedio cerca del mal.—Censo tributario.—El Catalina.—Partido de Sorsogon.—Castilla.—Su fundación, y etimología.—Límites y estadística.—Magallanes.—La María Rosario.—Restos de un astillero.—Las armas de Castilla.—Estadística.—Bulan.—Seno de Sorsogon.—Límites.—Productos y censo tributario.—Matnog—Viaje por tierra y por mar de Bulan á Matnog.—Etimologías y estadística.—Bulusan.—Derivación de esta palabra.—Historia y cifras comparativas.—Volcán de Bulusan.—Barrios y población.—El indio y las galleras.
CAPÍTULO XIX.
De Bulusan á Barcelona—Situación y estadística.—Gubat.—Censo civil y parroquial.—Casiguran.—Su etimología.—Campos y productos.—Minas de azogue.—Estadística.—Juban.—Sus límites y población.—Sorsogon.—Puerto.—Iglesia y convento.—Su población.—Bacon.—Estadística.—Su párroco.—Isla de Bataan.—Minas de carbón.—Laguna de las Lágrimas.—El canto del calao.—Mantio.—Su población.—Resumen.—Retorno á la cabecera.—Últimos recuerdos.
CAPÍTULO I.
Quietismo.—Fiebres termométricas.—D. Francisco.—Una carta y una visita.—Proyectos de viaje.—El Sorsogon.—Fisonomía del capitán.—Cubierta del Sorsogon.—Faenas de levar.—En marcha.—Bandera de saludo.—Bahía de Manila.—Naig.—Bataan.—Primer almuerzo.—Luís.—Monomanía francesa.—Dos mestizas y un fraile.—Razas.—Gustos y aficiones.—El puerto y la isla.—Cavite y San Roque.—Enriqueta y Matilde.—Costas de Tayabas.—La oración de la tarde.—Francés y vicol.—Fuegos artificiales.—Discreteos.—El cementerio protestante.—Promesa.—Sueño.—¡Fondo!—Tierra de Albay.
Son las cuatro de la tarde del tres de Octubre de 1879 … 37° marca el centígrado, y doscientas y pico de muertes acusa la fúnebre estadística de la última semana, siendo originadas en su mayor parte por una fiebre que los médicos llaman no sé cómo, ni me importa, pero que yo le doy el nombre de fiebres termométricas, pues be observado que en casa donde un doctor aplica un termómetro, hay una baja en la vida, un pedazo de mármol menos en los talleres de Rodoreda, y una página más en los registros trienales de Paco.