Pocas horas permanecimos en este lugar triste y solitario. De Calolbong á Birac hay unas cuatro horas de camino en hamaca ó caballo, prefiriendo la primera, por cuanto á la mitad del camino se encuentran pendientes muy pronunciadas.
No encuentro la razón etimológica del nombre de Birac, á menos que no proceda de la extraña configuración panorámica del pueblo visto desde las alturas de sus montes, configuración que se asemeja á las líneas que forman la concha llamada Venus, y en este caso, Birac procedería de la palabra anticuada birat, que significa los órganos genitales de la mujer.
Birac, contando con sus dos barrios denominados Santo Domingo y Antipolo, tiene una densidad de población de 5.066 almas, de las que tributan 2.326. Su censo eclesiástico está representado por 244 bautizos, 36 casamientos y 119 defunciones. A las escuelas asistían unos 60 niños de ambos sexos.
Los campos de Birac producen arroz, maíz, abacá y bejucos. Corren por aquellos 16 ríos.
En los sitios llamados Boyo-Cayanipi y Mapoting-Bulauan, se encuentran formaciones auríferas que los naturales explotan en pequeñísima escala, empleando los medios más rudimentarios que se usan en el mundo para esta clase de trabajos. Bien es verdad, que ¿para qué han de explotar con gran afán los indios de Catanduanes ni el oro, ni los diamantes, si los hubiera, si allí, en aquellas costas que las cierra á toda navegación las bravías monzones del NE., viven aquellos indios en perfecto quietismo ignorando lo que pasa más allá de los estrechísimos horizontes que limitan las altas y encadenadas montañas que por todas partes cierran la isla? Sin necesidades ni aspiraciones, nacen, viven y mueren aquellos seres, yendo muchos de ellos á dormir el sueño eterno, sin conocer de la madre España más que los colores de su bandera, suponiendo, y suponer es, que la tengan todos los tribunales. En cuanto á entender el español en aquellos pueblos, sería tanto como hablarles en caldeo ó en hebreo. Allí se predica, se confiesa y se administra justicia en bicol y nada más que en bicol, y dicho esto, huelgan todos los comentarios y las amargas reflexiones que tales hechos surgen en la mente. ¡Desconsuelo y no poco produce el ver que al pié de una bandera se congregan miles y miles de seres, y que estos no sepan saludarla en la lengua que personifica y encarna!…
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De Birac á Bato hay un regular camino, haciéndose un pequeño trecho embarcado. En esta jornada se emplean unas tres horas.
Bato quiere decir piedra, y no pocas, en verdad, abundan por allí.
Bato está situado á la derecha del río de su nombre, teniendo el monte Sipi al O. y el de Cagbalayan al E. Dependen de él 2 visitas y 14 barrios, siendo de citar entre estos los de Gigmoto, Obo y Batalay. Este último recuerda en una modesta cruz la visita del obispo don Diego de Herrera. Bato contiene 5.848 almas, de los que tributan 2.657. Se verificaron 276 bautizos, 62 casamientos y 96 defunciones, y asistieron á las escuelas por término medio unos 70 niños.
Mi cartera de viaje la tengo llena de los infinitos nombres con que se conocen en la localidad los montes, ríos y arroyos que por allí se encuentran. Frente al tribunal se alza un puente que pone en comunicación las dos márgenes del río á que da nombre el pueblo. Por este puente solo se permite pasar peatones, y se comprende, teniendo en cuenta que los materiales ligeros de que se compone, no podrían resistir grandes pesos. Tiene más de 90 brazas, y su construcción, que participa de puente y de balsa, se remienda muy á menudo, y digo se remienda, porque por allí no se emplea en las obras ni un solo clavo, cosiendo y uniendo el bejuco, las cañas, las palmas bravas y el cogon, únicos agentes de aquellas perecederas obras.