¿Reza ó blasfema? ¿Implora ó maldice?

¡Pobre niña!

De pronto se levantó con un movimiento convulsivo: sus ojos adquirieron una potente fuerza de irradiación, sus facciones se acentuaron y ¡hay que acabar!—murmuró su lengua, al par que como una corza herida desapareció por las graníticas quebradas que conducen á la vecina cascada del Botocan.

SECTION XI

Aquella noche, Hasay no pareció por su casa. A la mañana siguiente se encontró el cadáver de la niña bajo el puente.

Entre las frescas campanillas de los frondosos suspiros descansaba el cuerpo de Hasay.

¿La mató el rayo del sentimiento que hace estallar el corazón ó la última resolución del suicida? ¡Dios y la muda y poética naturaleza, únicos testigos, solo lo saben!

—Y bien—dije á mi amiga,-¿por qué murió Hasay?

—Murió—me dijo muy bajito—de amor; al día siguiente al en que se encontró el cadáver de Hasay, debía Lola casarse con López Ródenas.

Hasay estaba enamorada de Ródenas.