Cuando á la palma se la deja desarrollar el fruto, este presenta las señales de madurez por un color amarillento. El coco verde, ó sea el mura, da una bebida muy agradable. El verdadero coco mura es aquel cuya carne no ha llegado á solidificarse en el interior de las paredes ó chiretas de la nuez. Hay una clase de estas nueces ó cocos muy especiales, llamados macapunó. Este crece entre los otros, no distinguiéndose ni el árbol que lo da ni el racimo en que se produce; es de advertir que en un racimo en que hay 15 ó 20 cocos, solo se encuentra uno de aquella clase. Si se señala la palma que lo crió y se registran los sucesivos frutos, no vuelve á encontrarse entre ellos por lo general, lo que prueba un fenómeno forestal que aparece y desaparece de una forma misteriosa. La propiedad del macapunó consiste en que la carne lo llena casi por completo, dándose la particularidad—según aseguran los mismos mananguiteros,—que esta clase de nuez se llena en los altos plenilunios, quedando un pequeño espacio en las crecientes y menguantes.
Del coco se extrae el aceite de su nombre, siendo el de Tayabas muy estimado en el mercado. En el camino de Pagbilao se encuentran algunos camarines de aceite. El sistema que tienen para extraerlo es todo lo primitivo que puede imaginarse. Cogen fruto por fruto, y con el bolo le quitan la corteza estoposa exterior, llamada bonote; rayan sobre bilaos de madera la carne, empleando para esta operación una cuchilla de cortas dimensiones y ligeramente curva, á fin de que pueda trabajar en las paredes cóncavas de la chireta. Una vez recogida toda la carne, la descomposición, el cocimiento y la prensa se encargan de lo demás. Con tal sistema, las faenas de corte, rayado, cocimiento y prensado son muy lentas y caras. Un buen molino en Tayabas daría utilidad. Por término medio, se dan mil nueces para cada tinaja de aceite.
En el camino de Tayabas á Pagbilao se hallan también riquísimos tubiganes y buenos terrenos de pasto.
La quebrada de Maragoldon, que se encuentra á media legua de Tayabas, es bellísima por los musgos y helechos que abrigan la peña. A la bajada del desmonte se admira el magnífico puente de aquel nombre, levantado sobre una profundísima sima, por la que corre el caudaloso Dumacá. Dicha obra es, sin duda, la mejor de la provincia, y por lo tanto, digna de figurar entre las primeras de Filipinas. El puente que nos ocupa se empezó el año 1841, siendo Gobernador el desgraciado D. Joaquín Ortega, y se concluyó en 1850. El nombre de Fr. Antonio Mateus va íntimamente ligado con la historia de aquella construcción, en la que es sabido aportó dicho padre conocimientos, trabajo y dinero. Recomendamos á los que vayan á Tayabas visiten aquella obra, la que es fácil de inspeccionar, merced á una rampa que le da bajada en una de las estribaciones.
A más del anterior, se encuentra en dicho camino el llamado de Mate-, que fué concluído el 15 de Diciembre de 1851, y otros cuatro más, de madera, resguardados con una montera de caña y nipa.
De Tayabas á Pagbilao hay 12,50 km., distancia que recorrió nuestro carruaje en hora y cuarto.
Pagbilao fué fundado á principios del siglo XVII en el sitio llamado Nayun, cuyo nombre llevó hasta que fué trasladado al que hoy ocupa. Se encuentra próximo al Estrecho, en una pequeña eminencia que conduce al embarcadero del río, que desagua en la mar á una media legua corta. La salubridad de Pagbilao es buena y sus productos principales son arroz, aceite, brea, bejucos y madera. Sus naturales tejen bayones en bastante número.
La iglesia está bajo la advocación de San Juan Bautista; es de buena fábrica, lo mismo que el convento. En este pueblo se destacan dos espaciosas y alegres construcciones, estas son las escuelas. Fueron principiadas y concluídas bajo la dirección de su párroco.
El natural de Pagbilao es flojo y apático por lo general, habiéndose dado el caso de que tuvimos que suspender la elección el día que llegamos por no haber concurrido los votantes. Aquella se llevó á cabo en la mañana del siete, sirviendo de Tribunal una de las escuelas habilitadas al efecto.
Las obras del Tribunal están presupuestadas, mas en las veces que se han sacado á licitación no concurrieron postores.