La visita de Pitogo está á una legua de su matriz, pero su vecindario es más laborioso. Está situada en un cerro que arranca desde la orilla de la mar. Tiene dos ríos caudalosos á ambos lados de la población, resguardados por dos castillejos.
Si no fuera por la obligación de pagar el tributo, no tendrían ninguna industria estos pueblos, mas aquella les hace ir al monte á coger cera, que venden á 25 pesos quintal, en Gumaca y Atimonan.
El pueblo de Catanauan tiene magníficas condiciones para ser rico, y sin embargo es de los más miserables. Se cría todo con gran lozanía, sin más trabajo que el sembrarlo, y á pesar de esto y poseer muchos carabaos aradores, solo cultiva unos pedacitos de tierra inmediatos á la población, de suerte que teniendo 360 tributos, solo cosecha unos 3.000 cavanes de arroz, proveyéndose del resto para su manutención en las provincias de Cápiz, Iloilo y Antique, que se lo dan á cambio de brea, con la que también sufragan su tributo, pagándoles el Estado el quintal, puesto en la cotta de la cabecera, á 10 reales.
El pueblo de Catanauan es muy vicioso, dominándole el juego, y el natural que se envicia deja desde aquel momento cuantos medios conocía para buscar dinero; varias causas, largas de referir, han influído para este mal, y se juega con tanto descaro, que se convoca á toque de tambor siempre que hay embarcaciones ó gentes de fuera. Cortado este vicio, se dedicarían á la labranza, en atención á que solo les falta el tiempo que invierten en el juego; carabaos y tierra les sobra. Las vacas que se crían en la jurisdicción de Catanauan son de las más grandes que hay en Filipinas.
Lo mismo que en Catanauan acaece en Mulanay, pueblo de 200 vecinos, que viven con el producto de la brea, con la que pagan el tributo. Este pueblo está á unas 2 leguas de Catanauan, siguiendo la costa al Oriente, hacia Punta Arenas. Tiene una visita llamada Bondo, en la que no solamente se utiliza la brea, sino que hacen tapa de los carabaos cimarrones, vendiendo el pico á 4 pesos.
Torciendo la punta que forma la tierra que avanza más al Sur, y que se extiende entre Pinagbotongan y Punta de Arenas, dirigiéndose al Nordeste, á 2 leguas de la dicha punta, se halla el pueblo de Obuyon, al cual rodean sus visitas de Tinapo, Piris y Niyasas, con las que compone un total de vecindario de 180 tributos. Este pueblo y visitas son, si cabe, más miserables que Catanauan y Mulanay: como están en el seno de Ragay y jamás se hacen en él el corso, andan los moros con la misma satisfacción que si estuviesen en Mindanao.
El pueblo de Guinayangan, situado en lo último del seno de Ragay, al Poniente de Camarines, de donde dista unas 10 leguas, es el último por allí de la provincia de Tayabas. Solo tiene 100 vecinos que se mantienen la mayor parte del año de raíces. Cogen algún balate y cera silvestre, pero todo en corta cantidad, que los dos Cabezas jamás pueden cubrir á tiempo la capitación.
Los pueblecitos de Calauang y su agregado Apat, se encuentran en la mar del Norte, lindando con Camarines por el pueblo de Capalongan, del que dista unas 10 leguas. Ambos pueblos, tienen un vecindario de unos 80 tributos, cuyas cargas las sufragan con el carey, balate y cera, que venden en los pueblos inmediatos.
En las cercanías de Apat, es donde se estrecha más la isla de Luzón, pues de la mar del Norte, á un río bastante caudaloso llamado Cabibijan, que desemboca en la mar del Sur, no hay más distancia que 2 leguas de terreno llano. Siendo Alcalde mayor de Tayabas D. José Domínguez Samudio, pasó por tierra á dicha mar del Norte, dos falúas de diez y ocho remos, operación que no hubiera sido posible llevar á cabo no siendo el terreno llano. Si se abriere este corto trayecto, se establecería comunicación entre el mar Pacífico y el Estrecho de San Bernardino, y los beneficios que esto irrogaría serían incalculables.
Gumaca es el primer pueblo viniendo de la mar del Norte; está situado al comienzo del gran seno que forma la tierra firme de Luzón, con las islas de Alabat y Sangirín, de las que está al Sur. Su agricultura principal es el arroz, del que cogerá unos 30.000 cavanes, incluyendo lo que se cosecha en su visita de Talolon. Su vecindario consta de 1.350 tributos. En Talolon se cosechaba excelente pimienta, ramo de agricultura que se va extinguiendo. Se produce cacao, café, frutas y verduras. Se tejen petates del burí, y algunos vecinos se dedican á la pesca del balate y concha de carey, en la isla de Alabat, y cogen alguna cera en sus montes. Este pueblo es el que extiende más su navegación: embarca en sus balasianes, sal, petates, vinagre, aceite y algunas ropas, y llegan hasta la cabecera de Naga, en que hacen cambios por oro en polvo de las minas de Paracale y Mambulao.