INDICE

Página
[A Manuel Gálvez]5
[Prólogo]7
[LA CIUDAD]
[Los burritos leñateros]19
[Una proclamación]23
[El reñidero]27
[La tabeada]33
[Los perros]37
[Defensa de un perro]41
[La condenada]43
[La creciente]47
[La decadencia de los opas]51
[Los cocheros]55
[Un baile de villorrio]59
[El duende]63
[La viuda]67
[La mula ánima]71
[La Juana Figueroa]73
[Don Matías Linares y Sanzetenea]79
[LOS CAMPOS]
[El erque]85
[El fantasma del remate]89
[El gaucho salteño]95
[La selva de Anta]97
[Cruz guiez]103
[HISTORIETAS Y CUENTOS]
[Un viaje raro]109
[El último vuelo]115
[La cacería de patos]121
[El caballo que perdió la lengua]127
[La transmigración]131
[El suicidio de Burela]135
[El caso del esqueleto]139
[La cola de Gato]145
[El salto atrás]149
[La muerte del muerto]155
[HUMORISMOS Y FILOSOFIAS]
[Tedio]163
[La tristeza]167
[Amor de arañas]169
[El sapo]173
[Paseos zoológicos]175
[Batracoforia de los renacuajos]179
[La inmortalidad]185

FOOTNOTES:

[1] Algunos de los personajes de los cuentos a que me vengo refiriendo, son amigos de Dávalos. El autor los hace morir en forma trágica y horrorizante.

[2] «Tincar» no es castellano. Pero es una preciosa onomatopeya, inventada por los gauchos, y que da mejor que ninguna otra palabra, la nota, «tín»... del acero, que ellos tienen la costumbre de hacer vibrar entre los dientes cuando sienten vacilar su coraje. Además, emplean continuamente el cuchillo para abrirse paso, hachando gajos en la maraña; y de ahí proviene sin duda la palabra.

[3] Anta es un departamento de la provincia de Salta. También se llama así al tapir.

Notas del Transcriptor:

Se han corregido algunos errores tipográficos presentes en el original. Las vacilaciones en algunas grafías se han mantenida como en el original.