367. #va mi vida en oírtelo#, to hear you say it is a matter of life or death to me.

391. #en recuerdo si no#, in memory at least.

408. #si lo llego … librara?# Should I ever believe that, who could protect him?

440. #las entrañas = el corazón. Una por una# in the preceding line might be translated little by little.

473-474. #en pos de … lanza#, my lovelorn spirit hastens away in pursuit of thine.

A comparison of the closing lines of the play with those of the first version shows a decided gain in dramatic effectiveness.

ISABEL. ¿Conque ya es muerto?

TODOS. ¡Muerto!

ISABEL. Yo le maté; quise alejarle … que le odiaba le dije … el sentimiento, el espanto … ¡Y mentí!… Pero también de mí se apiada el cielo. Ya de la eternidad me abre la puerta y de mis ojos huye el mundo entero, y una tumba diviso solamente con un cadáver, y a su lado un hueco. Marsilla, yo te amé, siempre te amaba … tú me lloraste ajena … tuya muero.

Cotarelo y Mori, in his scholarly study of the origin and development of the legend, uses as an argument against its historical authenticity the improbable ending; skeptically, he asks the question: "¿No es verdaderamente pasmoso que en el siglo XIII hubiese ni en Teruel ni en parte alguna dos personas de sensibilidad tan exquisita a quienes simultáneamente pudiera causar la muerte el verse privadas una de otra?" This rhetorical question was answered many years before it was thus formulated. José de Larra in his review of the play a few days after its first performance and only a few days before his own tragic death, speaking for those who believe that death may be caused by grief alone, urged the author to pay no heed to critics who scoffed at the dénouement of his play: "Si óyese repetir a sus oídos un cargo vulgar que a los nuestros ha llegado, y que ni mentar hemos querido en este artículo; si óyese decir que el final de su obra es inverosímil, que el amor no mata a nadie, puede responder que es un hecho consignado en la historia; que los cadáveres se conservan en Teruel, y la posibilidad en los corazones sensibles; que las penas y las pasiones han llenado más cementerios que los médicos y los necios; que el amor mata (aunque no mate a lodo el mundo) como matan la ambición y la envidia; que más de una mala nueva al ser recibida ha matado a personas robustas, instantáneamente y como un rayo; y aun será en nuestro entender mejor que a ese cargo no responda, porque el que no lleve en su corazón la respuesta, no comprenderá ninguna. Las teorías, las doctrinas, los sistemas se explican; los sentimientos se sienten." (Colección de artículos, page 197.)