ACTO PRIMERO

Dormitorio morisco en el alcázar de Valencia. A la derecha del espectador una cama, junto al proscenio; a la izquierda, una ventana con celosías y cortinajes. Puerta grande en el fondo, y otras pequeñas a los lados.

ESCENA PRIMERA

ZULIMA, ADEL; JUAN DIEGO MARSILLA, adormecido en la cama: sobre ella un lienzo con letras de sangre.

ZULIMA. No vuelve en sí.

ADEL. Todavía tardará mucho en volver.

ZULIMA. Fuerte el narcótico ha sido.

ADEL. Poco ha se lo administré.— Dígnate de oír, señora, la voz de un súbdito fiel, que orillas de un precipicio te ve colocar el pie.

ZULIMA. Si disuadirme pretendes, no te fatigues, Adel. Partir de Valencia quiero, y hoy, hoy mismo partiré.

ADEL. ¿Con ese cautivo?