MARSILLA. ¿De Merván? (Aparte. ¡Ah! ¡qué
recuerdo!) (Busca y recoge el lienzo.)

ZULIMA. ¿Qué buscas tan azorado? 140
¿Ese lienzo ensangrentado?

MARSILLA (aparte.) Si ésta lo sabe, me pierdo.

ZULIMA. ¿Que has escrito en él?

MARSILLA. No va esto dirigido a ti; es para el Rey.

ZULIMA. No está aquí. 145

MARSILLA. Para la Reina será. Haz, pues, que a mi bienhechora vea: por Dios te lo ruego.

ZULIMA. Conocerás aquí luego a la Reina tu señora. 150

MARSILLA. ¡Oh!….

ZULIMA. No estés con inquietud. Olvida todo pesar: trata solo de cobrar el sosiego y la salud.