MARGARITA. Aunque habéis desairado mi ruego, tal 520 vez no le desaire mi esposo.

RODRIGO. Mucho alcanzáis con él: adora en vos, y lo merecéis, porque ha quince años que os empleáis en la caridad y la penitencia… Pero … ¿os ha contado ya la muerte de Roger de Lizana? 525

MARGARITA. ¡Cómo! ¿Roger ha muerto?

RODRIGO. Sí, loco y mudo, según estaba; desgraciadamente, según merecía; y a los pies de don Pedro, como era justo.

MARGARITA. ¡Cielos! Nada sabía de ese infeliz. 530

RODRIGO. Ese infeliz era muy delincuente, era el corruptor de una dama ilustre.

MARGARITA. ¡Don Rodrigo!

RODRIGO. La esposa más respetable entre las de
Teruel. 535

MARGARITA. Por compasión…. Si Roger ha muerto….

RODRIGO. Casi espiró en mis brazos. Yo tendí sobre el féretro su cadáver, yo hallé sobre su corazón unas cartas…. 540